La gripe es un problema recurrente cada año, afectando la salud y la productividad. Afortunadamente, la ciencia avanza para protegernos mejor: las nuevas vacunas contra la gripe, basadas en la tecnología del ARNm (como las vacunas contra el COVID-19), prometen ser más rápidas de producir y más efectivas.
¿Qué son las vacunas de ARNm contra la gripe?
Las vacunas de ARNm (ácido ribonucleico mensajero) enseñan a nuestras células a producir una proteína específica del virus de la gripe. Esta proteína, llamada hemaglutinina, es como una llave que usa el virus para entrar en nuestras células. Al aprender a reconocer esta «llave», nuestro sistema inmune puede atacar al virus real si nos infecta.
Ventajas de las vacunas de ARNm
- Producción más rápida: A diferencia de las vacunas tradicionales, las vacunas de ARNm se pueden producir mucho más rápido. Esto permite ajustar la vacuna a las cepas de gripe que están circulando en el momento, ofreciendo una mejor protección.
- Mayor eficacia potencial: Los estudios iniciales sugieren que las vacunas de ARNm podrían ser más efectivas que las vacunas tradicionales para prevenir la gripe.
Resultados de los ensayos clínicos
Ya hay resultados prometedores de ensayos clínicos de vacunas de ARNm contra la gripe:
Ensayo de Pfizer
Un estudio de fase 3 de Pfizer, publicado en el New England Journal of Medicine, comparó su vacuna de ARNm contra la gripe con una vacuna tradicional durante la temporada de gripe 2022-2023. El resultado fue que la vacuna de ARNm previno la gripe en un 35% más de personas que la vacuna tradicional.
Ensayo de Moderna
Moderna también anunció resultados positivos de su ensayo de fase 3 en adultos mayores de 50 años. Su vacuna de ARNm tuvo una eficacia relativa de alrededor del 27% en comparación con una vacuna tradicional contra la gripe.
¿Por qué es importante la velocidad de producción?
La gripe cambia constantemente. Cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda qué cepas de gripe incluir en la vacuna. Sin embargo, este proceso lleva tiempo. Las vacunas tradicionales pueden tardar hasta seis meses en producirse. Si una nueva cepa de gripe surge justo antes de la temporada, la vacuna podría no ser tan efectiva.
Las vacunas de ARNm, al ser más rápidas de producir, permiten una mayor flexibilidad para adaptarse a las cepas de gripe que están circulando en el momento. Esto podría significar una mejor protección contra la gripe cada año. Por ejemplo, este año, una variante que surgió tarde en el hemisferio sur está dominando las muestras de gripe en Inglaterra y Japón, pero llegó demasiado tarde para ser incluida en la vacuna del hemisferio norte. Fuente.
¿Qué significa esto para el futuro?
Las vacunas de ARNm contra la gripe representan un gran avance en la prevención de esta enfermedad. Su rápida producción y potencial mayor eficacia podrían significar menos personas enfermas cada año. A medida que la tecnología avanza, es probable que veamos vacunas aún más efectivas y personalizadas contra la gripe y otras enfermedades infecciosas.









