Un caso reciente ha revelado una conexión inusual entre un deseo intenso por consumir lejía en polvo y una deficiencia severa de vitamina B12. Los médicos descubrieron que este comportamiento, en lugar de ser un problema psiquiátrico aislado, era un síntoma de una condición médica subyacente.
Una severa deficiencia de vitamina B12
Una paciente en Michigan desconcertó a los médicos al presentarse en urgencias con disnea severa, dolor abdominal y fatiga extrema. Su historial médico reveló obesidad, apnea del sueño y trastornos psiquiátricos preexistentes como ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático.
Análisis de sangre revelaron niveles bajos de hemoglobina y plaquetas, esenciales para el transporte de oxígeno y la coagulación sanguínea. Una radiografía de tórax mostró hipertrofia cardíaca, resultado del esfuerzo del corazón por compensar la falta de oxígeno.
Lo más significativo fue el nivel peligrosamente bajo de vitamina B12, crucial para la formación de glóbulos rojos. Pruebas adicionales confirmaron la presencia de anticuerpos que interferían con la absorción de esta vitamina.
Una deficiencia severa de vitamina B12 puede conllevar a trastornos cognitivos y del comportamiento. © Andrey Popov, Adobe Stock
La Importancia de una Evaluación Conjunta en Psiquiatría y Medicina
Los hallazgos permitieron diagnosticar anemia perniciosa, una enfermedad autoinmune donde el sistema inmunitario ataca las células del estómago necesarias para la absorción de vitamina B12.
La deficiencia prolongada de esta vitamina no solo afecta la producción de glóbulos rojos, sino que también puede inducir trastornos cognitivos y del comportamiento, incluyendo cambios de humor y, en casos extremos, psicosis. Esto podría explicar los episodios psiquiátricos de la paciente y su inusual antojo por la lejía.
Suplementación de por vida con Vitamina B12
Tras estabilizar a la paciente con transfusiones sanguíneas, los médicos prescribieron suplementos de vitamina B12 y medicamentos para reducir la acidez gástrica. La anemia perniciosa requiere suplementación de por vida para corregir la deficiencia y mitigar los síntomas psiquiátricos asociados.
Aunque los antojos inusuales a menudo se relacionan con el pica o deficiencias de hierro o zinc, este caso destaca por ser causado por una deficiencia severa de vitamina B12.
El informe resalta que, en este caso, el deseo de la paciente no se debía al gusto o la ingestión, sino al olor y la textura de la lejía en polvo.








