La civilización está en camino de un «colapso irreversible».

Dos físicos teóricos creen que hay un 90% de posibilidades de que la civilización se derrumbe dentro de 40 años.

Esta inquietante predicción es cortesía del Dr. Gerardo Aquino del Instituto Alan Turing de Londres y del Profesor Mauro Bologna de la Universidad de Tarapacá, Chile, quienes sostienen que el factor clave que contribuye a ello es la continua destrucción de los bosques del mundo, como se relata en Vice.

Según el estudio, dentro de tan sólo dos o cuatro decenios el nivel de deforestación será tal que la Tierra ya no podrá sostener su población humana en constante crecimiento.

Esto se basa en la estimación de que todos los bosques del mundo desaparecerán dentro de 200 años.

«Claramente no es realista imaginar que la sociedad humana comenzará a ser afectada por la deforestación sólo cuando el último árbol sea cortado», escribió la pareja.

Particularmente perjudicial será el impacto de la deforestación en algunos de los sistemas de soporte de la vida de los que nosotros mismos dependemos para la supervivencia, como la producción de oxígeno y la regulación del ciclo del agua.

La desaparición de los bosques también tendrá un impacto devastador en innumerables especies animales.

«Es muy poco probable imaginar la supervivencia de muchas especies, incluida la nuestra, en la Tierra sin [los bosques]», escribieron los autores. «La degradación progresiva del medio ambiente debido a la deforestación afectaría fuertemente a la sociedad humana y, por consiguiente, el colapso humano comenzaría mucho antes».

«Los cálculos muestran que, manteniendo la tasa real de crecimiento de la población y el consumo de recursos, en particular el consumo de los bosques, nos quedan unas décadas antes de un colapso irreversible de nuestra civilización».

Esperemos que o bien el estudio esté equivocado, o bien se tomen medidas para detener la deforestación antes de que sea demasiado tarde.

Comparte en:
Jasper Bueno

Soy licenciado en Ciencias de la Comunicación porque de niño siempre quise ser locutor y cubriré la parte ecológica en Nanova.