El Pipistrel Velis Electro se convierte en el primer avión 100% eléctrico

El avión Pipistrel Velis Electro se ha convertido en el primer avión eléctrico del mundo en ser certificado por la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) pudiendo ahora ser comercializado.

En la aviación, el «pitch» es el ángulo de ataque de las palas de la hélice. Y el 10 de junio de 2020 fue un gran paso adelante en la historia de la aviación eléctrica. Por primera vez, la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) ha certificado una aeronave eléctrica ligera, el Pipistrel Velis Electro. Una primicia mundial que es la culminación de tres años de trabajo para lograr el más alto nivel de seguridad para el fabricante de aviones Pipistrel. La certificación se llevó a cabo en dos etapas, siendo la primera la certificación del motor eléctrico, número de pieza E-811-268MVLC, el 18 de mayo, seguida de la certificación de la combinación fuselaje/motor. Para la EASA, también fue un gran salto al vacío, ya que había que dar los primeros pasos hacia la futura certificación de los aviones eléctricos.

Un avión de entrenamiento

Pipistrel es un fabricante esloveno de aeronaves que se especializa en el diseño y la producción de aeronaves ligeras de bajo consumo de combustible. Con su motor eléctrico, el Pipistrel Velis Electro ha sido desarrollado a partir de la célula del pequeño biplaza Virus SW 121 con una masa de 600 kilogramos. En lugar del motor de combustión Rotax de 100 caballos de fuerza, su equivalente eléctrico de 60 kW está en funcionamiento.

Este tipo de aeronave se destina principalmente a la formación de pilotos y, en particular, al aprendizaje prolongado de las fases de despegue y aterrizaje, conocidas como «recorridos de pista». Pipistrel Velis Electro ya tiene una cartera de pedidos de 120 aviones con clientes como Air France y escuelas de vuelo suizas y sudafricanas.

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Riley Williamson

Estudié psicología y Español en Australia antes de trasladarme a España para completar una maestría y un doctorado en neurociencia. Al darme cuenta de que era mejor escribiendo sobre ciencia que haciendo investigación, trabajé durante un tiempo como oficial de prensa antes de pasar al periodismo científico.