Caminar más previene el riesgo de diabetes e hipertensión después de los 40 años.

Los investigadores de la Universidad de Massachusetts analizaron los datos de 1.923 participantes con una edad media de 45 años. Se les pidió que llevaran un acelerómetro (un dispositivo que mide el movimiento) durante unas 10 horas al día, durante un mínimo de cuatro días. Se hizo un seguimiento de los participantes durante nueve años.

Sus resultados, presentados en la Conferencia 2020 de la Asociación Americana del Corazón (Epidemiología y Prevención Estilo de Vida y Salud Cardiometabólica Sesiones Científicas) mostraron que los participantes que dieron la mayor cantidad de pasos diarios tuvieron un riesgo 43% menor de diabetes y un 31% menor de presión arterial alta durante los nueve años de seguimiento en comparación con los que caminaron menos.

Unos kilómetros a pie sólo desgastan los zapatos…

Los investigadores también encontraron que para las mujeres, por cada 1.000 pasos adicionales, el riesgo de obesidad disminuyó en un 13%. Además, los que caminaban más tenían menos probabilidades de ser obesos (-61%) en comparación con los que caminaban menos.

Los científicos comentaron sus conclusiones señalando que: «Los resultados de nuestro estudio respaldan un creciente conjunto de pruebas que demuestran la importancia de la actividad física regular para mejorar la salud del corazón, y que los esfuerzos preventivos pueden ser eficaces, incluso a medida que los adultos envejecen». »

«Caminar es una forma de actividad física ampliamente accesible, y el número de pasos por día es fácilmente medible y motivador. Y la autora del estudio, Amanda E. Paluch, añadió que la medición del número de pasos se ve facilitada por la industria de los brazaletes de rastreo y los teléfonos inteligentes.

Para las personas que temen los largos períodos de deportes, la acumulación de pasos a lo largo del día puede ayudarles a ser más activos en su vida diaria. El investigador continuó diciendo: «Cuantos más pasos se den, mejor. »

«La diabetes y la alta presión sanguínea no son inevitables. (…) Mantener un peso saludable, mejorar la nutrición y aumentar la actividad física puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes. Este estudio muestra que caminar es una terapia efectiva para reducir el riesgo», dijo Robert H. Eckel, ex presidente de la American Heart Association.