Recientemente, cada vez más empresas apuestan por el uso de mensajeros robotizados. Para que puedan entregar el paquete al destinatario, ellos, por supuesto, necesitan navegar de alguna manera. La solución es sencilla: utilizar coordenadas GPS. En la mayoría de los casos, esto requiere una visualización preliminar de la ubicación, para que el robot sepa adónde ir. Pero esto causa problemas de seguridad y privacidad, ya que la señal puede ser interceptada. ¿Existe alguna forma de conseguir que los robots naveguen por el terreno de una forma diferente? Los ingenieros del MIT y de Ford Motor Company encontraron tal oportunidad, reporta la revista Engadget.

Cómo encontrar una ubicación sin usar el GPS

Especialistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts han desarrollado una tecnología que permite a los robots moverse sobre «pistas», orientándose hacia el terreno y sin recurrir a la comunicación con los satélites GPS.

De hecho, este sistema funciona de la misma manera que nuestra memoria. Cuando vamos a un lugar en el que ya hemos estado, pero sólo recordamos algunas características comunes, nos guiamos por lo que mejor recordamos durante nuestra última visita y así encontramos nuestro camino. En el caso de los robots, las pistas pueden describirse en términos generales, como «puerta principal» o «garaje».

El robot puede ser entrenado para saber que, por ejemplo, una rama de la acera conduce a un camino que probablemente lleve a la puerta principal. – dice Michael Everett, estudiante de doctorado en Ingeniería Mecánica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Incluso si el robot entrega un paquete en un área en la que nunca ha estado antes, los consejos añadidos al sistema de navegación le ayudarán a navegar. Además, algunas áreas pueden ser similares a las que ya ha visto. Como en el caso de la pista ya mencionada. Estas regularidades son recordadas por el robot, lo que le permite navegar aún mejor en la ciudad.
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El nuevo enfoque en su trabajo utiliza algoritmos ya existentes que evalúan y analizan la información entrante que proviene de las cámaras. Como resultado, todo lo que el robot ve se descompone en claves semánticas como «aceras», «escaleras», «puerta principal», etc. También se calcula la distancia a los objetos y el propio algoritmo tiene un sistema de reconocimiento de caracteres. Por ejemplo, el número de la casa o el nombre de la calle.

Los investigadores utilizaron los algoritmos descritos anteriormente para construir mapas y permitieron que el robot tomara decisiones y determinara la forma más efectiva de llegar al destino. Como resultado, la máquina entregó las mercancías sin utilizar el GPS directamente al destino. El algoritmo funcionaba con bastante precisión y en términos de velocidad de entrega era ligeramente inferior a los mensajeros robóticos ordinarios. El algoritmo en sí mismo, por supuesto, puede ser utilizado no sólo para la entrega, sino también, por ejemplo, para la creación de aviones teledirigidos de reconocimiento que funcionarán en condiciones con niveles de señal GPS deficientes.