Los Cerebros del 13-N: Anatomía del Trauma

Tras un evento traumático, comprender cómo se forman y evolucionan los recuerdos es crucial. Un estudio en profundidad ha revelado ideas sorprendentes sobre la memoria traumática y su impacto a largo plazo en las personas y la sociedad.

La Memoria No Es Estática

Contrariamente a la creencia popular, la memoria no es un disco duro donde se almacenan recuerdos inmutables. La memoria autobiográfica, que nos define, se construye en relación con los demás y cambia a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, un trauma puede perturbar este proceso, fijando la memoria y provocando un trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Intrusiones vs. Recuerdos Flash

Es importante distinguir entre intrusiones y recuerdos flash. Las intrusiones son fragmentos sensoriales desorganizados que se reviven como si estuvieran ocurriendo en el presente, mientras que los recuerdos flash son recuerdos vívidos de un momento en el pasado. Las intrusiones impiden la curación psicológica y pueden llevar a mecanismos de evitación.

Dos Estudios Clave para Entender la Memoria Traumática

El Programa 13-Novembre utilizó dos estudios principales para investigar la memoria traumática:

  • Estudio 1000: Dividió a los participantes en cuatro círculos según su proximidad a los atentados del 13 de noviembre.
  • Estudio Remember: Realizó exámenes médicos, psicológicos y de imagen cerebral (IRM) a 200 participantes para identificar los mecanismos del TEPT y la resiliencia.

El Control de las Intrusiones es Clave

Utilizando IRM de alta resolución y una tarea experimental llamada «think – no think«, los investigadores descubrieron que la capacidad de reprimir las intrusiones está relacionada con el control de la memoria por el córtex prefrontal.

Las personas resilientes muestran una sincronización entre el córtex prefrontal y otras estructuras cerebrales, como el hipocampo, que inhibe las intrusiones. Este control es más eficaz en personas resilientes, lo que destaca la importancia de los mecanismos preservados y amplificados en la superación de la adversidad.

Superar el trauma: cómo el cerebro puede reconstruirse, entrevista con Francis Eustache. © Le Blob

Recuerdos y Emociones

El TEPT es una patología de la memoria emocional. Las emociones intensas durante un evento marcan el recuerdo, pero en el trauma, la actividad cerebral se desordena y la memoria se fragmenta en intrusiones sensoriales.

Superviviente del Bataclan, Coralie reflexiona sobre su trauma a lo largo de los años. © France tv

Mejorar las Terapias Existentes y Desarrollar Nuevas

La investigación continua busca comprender cómo el TEPT afecta el procesamiento de información emocional y cómo el trauma invade los recuerdos autobiográficos, afectando el pasado, presente y futuro. Se están utilizando herramientas de inteligencia artificial para desarrollar nuevas terapias y mejorar las existentes.

Evitar el Determinismo en el TEPT

Es crucial recordar que no todas las personas expuestas a un evento traumático desarrollan TEPT. La resiliencia es la trayectoria más común. El apoyo social y la comprensión de cómo los eventos impactan la memoria emocional son esenciales para ayudar a las personas afectadas.

Memoria Individual, Memoria Colectiva, Memoria Social

En un trauma colectivo, como los atentados del 13-N, la memoria de la sociedad influye en la curación individual. La forma en que la sociedad recuerda (o no) el evento impacta a las víctimas. Es fundamental considerar las dimensiones colectivas y sociales, además de la individual, para comprender las patologías resultantes. Cuidar nuestra memoria común es, en esencia, cuidar al individuo y a la sociedad.