Hace décadas que el internet llegó a nuestro mundo, y aunque su cotidianización tardó en llegar, cuando lo hizo fue una completa revolución. Todo esto gracias al hecho de que aceleró la manera en la que nos comunicamos sin importar las distancias.

Desde su llegada el mundo se ha desarrollado cincuenta veces más rápido que los 2000 años de historia previos a esta, y desde entonces todo se ha movido hacia un solo objetivo; hacerlo cada vez más veloz.

La importancia de la velocidad de la comunicación humana en la evolución y el desarrollo de la misma es evidente ¿Te imaginas qué sería de nosotros con una internet que viaje a la velocidad de la luz? Pues esto podría comenzar a responderse antes de lo que pienses gracias a la Internet cuántica.

¿Qué es la internet cuántica?

La internet cuántica es el nombre que recibe una nueva tecnología de la información y la comunicación que utiliza un conjunto de protocolos y sistemas de ordenadores para crear una red de comunicación global. El concepto es idéntico al de la internet que conocemos hoy, pero la manera en la que se aplica es diferente.

La mayor premisa de la internet cuántica es que permite velocidades de conexión y procesamiento elevadas, que se presumen pueden llegar a ser tan rápidos como la luz misma. Para ello utilizará elementos como la teleportación cuántica y los qbits, todos ellos ligados a la teoría de la mecánica cuántica.

Qbit y teleportación cuántica ¿Cómo funciona la Internet a la velocidad de la luz?

Un qbit es el equivalente a un bit en la internet tradicional. Como bien sabemos, este último no es más que una unidad de información equivalente a 1 o 0. El qbit por su parte, tiene la particularidad de ser 1 y 0 al mismo tiempo.

Para conseguir que los qbit fluyan se hace uso de una técnica llamada teleportación cuántica, la cual el mismo Albert Einstein definió como un “evento fantasmal”. Esta se basa en teleportar qbits de datos por un canal tradicional a la velocidad de la luz, para lo que utiliza su cualidad de ser 1 y 0 al mismo tiempo.

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La realidad es que esta no busca realizar la teleportación de un qbit como tal, sino su estado cuántico. El mismo se refiere los diferentes estados en los que un objeto puede estar a escala cuántica, donde las leyes de la física y la naturaleza actúan de una manera muy diferente de lo que lo hacen en el mundo macroscópico.

Ahora bien ¿Cómo se logra teleportar el estado cuántico de un qbit? Pues la respuesta se encuentra en otro concepto cuántico conocido como entrelazamiento cuántico. Este no es más que la conexión entre un sistema cuántico y otro, en la que una parte hereda el estado de la otra.

Entonces, la teleportación cuántica lo que hace es conectar dos sistemas y hacer que uno de estos herede el estado del otro. Para que lo entiendas de una manera más sencilla, es como si alguien te conectara a otro ser humano y tu alma y recuerdos fueran replicados y cargados en esta.

¿Pero cómo puede esto hace que la información viaje a la velocidad de la luz? Pues por las leyes cuánticas, que permiten que al momento que se realice el entrelazamiento cuántico, el estado receptor herede el estado del transmisor de forma instantánea, aunque nunca tan rápido como la luz porque se siguen utilizando canales convencionales para que viaje.

¿Es realmente posible algo así?

La respuesta es un gran y rotundo “sí se puede”. De hecho, estos conceptos no son para nada nuevo y desde hace más de una década científicos de todo el mundo trabajan en fabricar las primeras computadoras cuánticas que permitan que todo este sistema sea posible.

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En el Gran Colisionador de Hadrones se han realizado cientos de experimentos de teleportación y entrelazamiento cuántico exitosos, por lo que las teorías que fundamentan toda esta tecnología son completamente posibles.

El verdadero problema con el que se topan los científicos en este punto es su implementación. Existen diferentes corrientes de pensamiento que se dividen entre la idea de crear una internet cuántica a base de qbits o una en la que la información viaje en forma de fotones.

La realidad es que ambas son necesarias para conseguir que toda esta utopía sea una realidad. Los qbits son esenciales para que las máquinas cuánticas puedan procesar información, mientras que la luz es mucho más práctica para crear comunicaciones veloces, por lo que es necesario un intérprete o ayuda que permita que ambas interactúen.

Y es precisamente ese el principal muro que nos separa de la internet clásica a una en la que la información viaje a la velocidad de la luz ¿Por qué? Pues por la sencilla razón de que tanto los qbits como los fotones son elementos físicamente diferentes y es verdaderamente complicado encontrar la manera en la que ambos interactúen.

Sin embargo la semilla está sembrada y las investigaciones apuntan esta vez, que una internet de ciencia ficción es completamente posible, por lo que posiblemente Google ya esté realizando una versión cuántica de su propia web. 

La internet cuántica traerá consigo nuevos protocolos, lo que a su vez también devendrá en nuevas formas de programar, por lo que su adopción total al mundo tomará tiempo. Sin embargo, puedes estar seguro de que en Internetpasoapaso.com podrás aprender desde cero todo lo que tenga que ver con ella, como ya te enseñamos todo lo que necesitas saber de la red actual.

Encontré que mi punto clave cubriendo la industria automovilística y realizando ocasionalmente pruebas de carretera de motocicletas al trabajar para un distribuidor. Esto llevó a 5 años de hacer una crónica del auge de los fabricantes de motocicletas y del mundo de la tecnología aplicada al transporte. También me encantan los temas científicos y grandes avances en la técnica e industria.