El auge de las cenas de TV: Historia y curiosidades

Cuando las cenas televisivas debutaron en 1954, se enfrentaron a una pequeña crisis de identidad. El público parecía debatir si estas comidas eran milagros modernos que complementaban a la perfección la novedad de los televisores asequibles para el hogar, o si eran el presagio de la decadencia social, relegando a las familias a bandejas en la sala de estar en lugar de reunirlas alrededor de la mesa familiar con una comida casera.

Si bien el jurado aún podría estar deliberando sobre este tema, las comidas preparadas (que ya no suelen llamarse cenas de TV) siguen siendo populares, proporcionando almuerzos rápidos y fáciles para la población trabajadora o comidas listas en minutos para las familias con agendas apretadas. A continuación, echamos un vistazo a cómo comenzó esta tendencia hace casi 70 años.

Precursores de la Cena TV

Vista frontal de un avión en una pista.

La comida congelada existía antes de la cena televisada, pero su calidad dejaba mucho que desear. El proceso de congelación a menudo resultaba en alimentos insípidos y con texturas comprometidas. Los consumidores no estaban impresionados, y las bajas ventas lo demostraban.

Algunos inventos alimentarios se acercaron a la idea de lo que eventualmente se convertiría en la cena televisada, aunque no lograron dar en el blanco. En 1945, Maxson Food Systems desarrolló comidas llamadas «Strato-Plates», diseñadas para servir a los pasajeros de aviones, tanto militares como civiles. Estas comidas consistían en tres componentes: carne, verduras y patatas, servidas en compartimentos individuales en una bandeja. Sin embargo, el proyecto fracasó tras la muerte del fundador de la compañía, impidiendo que Maxson Food Systems despegara por completo.

En 1947, el inventor Jack Fisher se acercó aún más con su producto «Fridgi-Dinners»: alimentos congelados en bandejas de aluminio listas para recalentar. No obstante, su público objetivo no era el consumidor doméstico, como lo serían las cenas televisadas. Fridgi-Dinners se vendía principalmente a bares, permitiéndoles servir comidas calientes a sus clientes sin la necesidad de contratar personal de cocina a tiempo completo.

Swanson entra en escena

Cena casera de pavo ahumado para Acción de Gracias con guarniciones.

La cena televisiva, tal como la conocemos, comenzó a tomar forma aproximadamente seis años después de la Fridgi-Dinner. La historia que Swanson promocionaba es que, en 1953, el vendedor Gerry Thomas se enfrentó al dilema de cómo reutilizar aproximadamente 260 toneladas de sobras de pavo del Día de Acción de Gracias. El pavo se mantenía a salvo mientras permaneciera en los vagones refrigerados, así que, hasta que a Thomas se le ocurrió un plan, los pavos fueron enviados repetidamente entre la costa este y la sede de Swanson en Omaha, Nebraska.

No está claro cuántas veces los pavos realizaron ese viaje hasta que a Thomas se le encendió la bombilla: tomar las sobras de pavo y colocarlas en una bandeja de aluminio con guarniciones festivas como relleno y batatas. Después de que la bacterióloga de Swanson, Betty Cronin, realizara investigaciones y estudios sobre cómo hacer que el proceso de alimentos congelados a recalentados fuera seguro, el combo clásico comenzó a venderse como una comida fácil de recalentar para los consumidores. Cada comida costaba 98 centavos y prometía tener la cena en la mesa en 25 minutos.

La veracidad de esta historia ha sido cuestionada a lo largo de los años, no en cuanto a la responsabilidad de Swanson, sino en cuanto a quién dentro de la empresa tuvo la idea primero. Otra versión atribuye la creación a los hermanos Gilbert y Clarke de Swanson. En cualquier caso, fue un punto de inflexión para los hogares en todas partes. En 1954, Swanson había vendido más de 10 millones de cenas televisivas, con Banquet Foods y Morton Frozen Foods siguiéndoles de cerca.

La Comercialización de la “Cena de TV”

Una mujer mirando una caja de TV frente a un congelador, alrededor de 1950.

Debemos agradecer a Gerry Thomas, vendedor de Swanson, por el término sorprendentemente profético “cena de televisión”, aunque esta afirmación también ha sido cuestionada. Durante la década de 1950, las mujeres se incorporaban masivamente a la fuerza laboral de la posguerra, disponiendo de menos tiempo para preparar comidas elaboradas. Consciente de esto, Swanson sabía que debía hacer que las comidas fueran atractivas tanto para hombres como para mujeres. En 1955, lanzaron un comercial dirigido específicamente al trabajador ocupado:

“Tú me llevas. Puedo llegar temprano, puedo llegar tarde, puedo invitar a mis amigos a cenar cuando lo desee y, entiendan esto, ¡mi esposa nunca entra en pánico! Ella solo toma las cenas de pavo de Swanson TV del compartimiento de congelación de nuestro refrigerador cuando estoy un poco fuera de horario”.

La estrategia funcionó, y el término “cena de TV” se popularizó rápidamente a medida que los televisores se volvieron más comunes en los hogares. Para 1955, poco después de la primera incursión de Swanson en la comida rápida, casi el 65% de los hogares tenían televisores.

Comercialización de la “Cena de TV”

Una mujer mirando una caja de TV frente a un congelador, alrededor de 1950.

El término “cena de televisión” también se atribuye al vendedor de Swanson, Gerry Thomas, aunque esta afirmación ha sido objeto de debate. Durante la década de 1950, la incorporación masiva de mujeres a la fuerza laboral de la posguerra limitó el tiempo disponible para preparar comidas elaboradas. Consciente de esta tendencia, Swanson buscó crear un producto atractivo tanto para hombres como para mujeres. En 1955, lanzaron un anuncio dirigido específicamente al trabajador ocupado:

“Tú me esperas. Puedo llegar temprano, puedo llegar tarde, puedo invitar a mis amigos a cenar cuando quiera y, escuchen esto, ¡mi esposa nunca se preocupa! Ella simplemente saca las cenas de pavo de Swanson TV del congelador cuando llego un poco tarde.”

Esta estrategia funcionó, y el término “cena de TV” se popularizó rápidamente a medida que los televisores se volvieron un elemento común en los hogares. En 1955, poco después de la incursión de Swanson en la comida rápida, casi el 65% de los hogares ya tenían televisores.