Fronteras de la Imaginación

La sonda Voyager 1, el objeto más lejano creado por la humanidad, ha superado desafíos técnicos recientes. A pesar de los problemas de comunicación, los ingenieros han logrado mantenerla operativa, abriendo un nuevo capítulo en su odisea espacial.

Un hito histórico: Voyager 1 a un día luz

Lanzada en 1977, la Voyager 1 cruzó los límites de nuestro Sistema Solar en 2012 y actualmente viaja por el medio interestelar a aproximadamente 56,000 km/h. Se espera que para el 15 de noviembre de 2026, la sonda alcance los 25.9 mil millones de kilómetros de la Tierra, equivalente a un día luz. Esto significa que las señales tardarán 24 horas en viajar entre la Tierra y la sonda, lo cual complicará las comunicaciones.

El legado de Voyager 1

La misión de la Voyager 1 es notable por varios aspectos:

  • Su memoria es millones de veces inferior a la de los smartphones modernos.
  • Lleva consigo el Voyager Golden Record, un mensaje para posibles civilizaciones extraterrestres.
  • Nos proporcionó la icónica imagen del «punto azul pálido», una fotografía de la Tierra tomada desde los confines del Sistema Solar.

La Tierra fotografiada por Voyager 1, a seis mil millones de kilómetros de distancia, 34 minutos antes que su cámara ne soit éteinte pour toujours, le 14 février 1990. Pour ses 30 ans, l'image a bénéficié d'un traitement pour l'améliorer. © Nasa, JPL-Caltech

El futuro de la misión

Se espera que las reservas de energía de la Voyager 1 se agoten alrededor de 2030, marcando el fin de las comunicaciones. Sin embargo, la sonda continuará su viaje, alcanzando la Nube de Oort en aproximadamente 300 años y tardando unos 30,000 años en atravesarla. Dentro de 40,000 años, Voyager 1 pasará a 1.7 años luz de la estrella AC+79 3888 en la constelación de la Osa Menor, acercándose más a esta estrella que a nuestro propio Sol.