Episkin: Piel Humana Creada en Laboratorio

La piel, el órgano más grande del cuerpo humano, realiza funciones vitales como la protección, la regulación térmica y la síntesis de vitamina D. Desde la década de 1980, ha sido posible crear epidermis humana reconstruida, lo que ha revolucionado la investigación y las pruebas de productos.

Creación de Epidermis Humana Reconstruida

A principios de la década de 1980, los laboratorios del Grupo L’Oréal lograron crear una epidermis humana reconstruida. Este avance permite desarrollar productos más cercanos a la realidad del consumidor. L’Oréal, con sus numerosas marcas, se ha posicionado como un actor clave en la industria de la belleza.

Desde el primer modelo de epidermis reconstruida en 1983, se han creado una decena de modelos de tejidos cutáneos más complejos, incluyendo:

  • Epidermis pigmentada (1994)
  • Piel completa (epidermis + dermis) (1986)
  • Piel con función inmunitaria (2006)
  • Pieles fotoenvejecidas o con potencial regenerativo modulable (2007)

Gracias a estos avances, L’Oréal Groupe dejó de realizar pruebas en animales para sus productos en 1989, mucho antes de que la legislación europea lo exigiera para el sector cosmético.

La adquisición de Episkin en 1997 permitió la producción a gran escala de piel reconstruida. Episkin es un centro líder mundial en ingeniería de tejidos y evaluación predictiva, dedicado a la producción de pieles y mucosas humanas reconstruidas. Actualmente, más de 70 personas trabajan en Episkin, exportando su conocimiento a nivel global.

Esta metodología combina distintos tipos de células y modula sus proporciones para replicar pieles de diferentes fototipos, edades o condiciones patológicas. © N Felix/peopleimages.com, Adobe Stock

La reconstrucción de la piel se realiza separando fragmentos cutáneos humanos provenientes de cirugías plásticas para aislar los queratinocitos y melanocitos de la epidermis, así como los fibroblastos de la dermis. Estas células se multiplican en incubadoras que simulan el entorno interno del cuerpo humano.

Este enfoque permite integrar diferentes tipos de células y modular su proporción para obtener pieles más claras u oscuras, jóvenes o envejecidas, o con patologías específicas. La bioimpresión 3D también se utiliza para reproducir la arquitectura de la piel humana, por ejemplo, para simular una lesión de eczema y evaluar tratamientos.

Avances en la Investigación Biológica y Dermatológica

Estos modelos ofrecen un gran potencial. Según Caroline Sirichandra, directora general de Episkin, «Esta tecnología, validada por las autoridades europeas y la OCDE, nos ha permitido avanzar en la investigación biológica y dermatológica, y ofrecer a las marcas una alternativa a las pruebas de productos cosméticos en animales, prohibidas desde 2003 en la Unión Europea.«

Estas pieles realistas podrían transformar la investigación médica, dermatológica y cosmética. «Las pieles que producimos son pieles vivas que representan la diversidad de las pieles de los consumidores, de diferentes edades y colores, así como las diferentes condiciones para las que buscamos tratamientos como el eczema o el acné. Esto nos permitirá tener un campo de experimentación increíble para diseñar respuestas adaptadas a la belleza para cada uno«, añade.

En sus más de 3600 m² de laboratorios, incluyendo 1000 m² de salas blancas donde se fabrican los tejidos reconstruidos, Episkin produce aproximadamente 100,000 unidades y sus plataformas evalúan miles de fórmulas y un centenar de ingredientes. Desde el principio, L’Oréal ha compartido su técnica de reconstrucción con el mundo médico y las industrias cosmética, química y farmacéutica.

Además, estas innovaciones impulsan la investigación, por ejemplo, con un modelo de piel que simula una enfermedad genética rara, la enfermedad de los niños de la luna. Episkin también comparte sus técnicas de reconstrucción con institutos que trabajan en grandes quemados, como el hospital Percy, para mejorar el injerto de piel.

Más información