Tecnología y sostenibilidad en el campo: la agricultura 2.0

Todo el planeta parece haberse concienciado, de manera general, sobre la dramática situación que vivimos a nivel planetario. La huella ecológica genera problemas con el medio ambiente, con la capa de ozono, con el calentamiento global… Todo esto ha creado un movimiento que apuesta por la sostenibilidad, y cada vez son más los desarrollos tecnológicos que miran en esa dirección.

También en el campo, en el que tradicionalmente se han utilizado métodos no del todo sostenibles. La evolución de la técnica, sumada a esa necesaria conciencia social ha llevado a generar nuevas tendencias de trabajo sostenible en el campo, creando lo que se está comenzando a llamar agricultura 2.0.

Y es que conceptos como el de agricultura biodinámica han pasado a formar parte de las charlas habituales dentro de este terreno profesional. Se trata de nuevas técnicas de agricultura moderna que piensan en el cultivo sostenible, reducir la contaminación, producir y consumir vegetales y frutas más saludables.

Qué es la agricultura biodinámica

La agricultura biodinámica trabaja la huerta como un ecosistema cerrado. ¿Qué quiere decir esto? Que se plantea la plantación como un sistema que respeta el suelo y que tiene en cuenta variables como los ciclos lunares, la disposición de los astros o el clima.

¿Y para qué? Pues para sacar el mayor provecho posible a la explotación agrícola sin intervención o con la menor existencia posible de químicos y otro tipo de tratamientos artificiales.

En la agricultura biodinámica, según explican en los servicios cbh, la página especializada en agricultura moderna y rentable, se contemplan las fechas idóneas para plantar las distintas variedades. Esto no es algo que se pueda manipular, según esta teoría o fórmula de cultivo, sino que se opta por adaptar el deseo humano al mejor momento climático para ello.

Explican en cbh que los proyectos de agricultura biodinámica, por otro lado, cuentan con una alta presencia de plantas medicinales y otros elementos que buscan, entre otras cosas, el enriquecimiento del terreno de manera que este no se agote y haya que manipularlo con fertilizantes químicos.

Agricultura tradicional, agricultura orgánica y permacultura son distintas fórmulas de cultivo que apuestan por una idea común: generar espacios ecológicos, responsables y que contribuyan a crear un mundo mejor y posibiliten una alimentación más sana. Todos estos sistemas están en la base de la agricultura biodinámica.

Utilizar el entorno en provecho propio

La agricultura biodinámica mira al entorno para aprovecharse de todo lo que puede ofrecer de forma espontánea la naturaleza.

Así, animales muertos, restos de quemas, comida desechada y otro tipo de recursos se convierte en el verdadero abono para unas plantas que crecerán de un modo mucho más sano y saludable.

Además, este tipo de apuestas se basan en un cultivo que ponga en valor las variedades de la zona, de manera que se esté trabajando a la vez por perpetuar las plantas autóctonas a diferencia de otro tipo de explotaciones agrícolas, que trabajan con la variedad híbrida que más rendimiento dé.

Todos estos son puntos a favor de la agricultura biodinámica. Por eso se está convirtiendo en uno de los modelos de cultivo del presente.